no me queda más remedio que ponerle los cordones a mis nuevas zapatillas,
y arrancar a caminar de nuevo.
Sola.
Que da la sensación de que no me da tiempo a guerrear las batallas que se me acumulan,
y que en el frente soy el último soldado en pie,
sin más compañía que la de los amaneceres que quedan por ver.
Por que cuando parece que empiezas a contemplar la posibilidad de apoyarte en alguien,
esa posible seguridad se esfuma cual humo de prestidigitador,
quedándote en Stand by, sin equilibrio y con el Norte un poco descolocado.
Que la brújula tienes que volver a estabilizarla,
y a base de suspiros profundos,
centrarte
volver a poner la vista en el camino
y poner los cojones sobre la mesa
Porque eso,
eso es algo,
que nadie hará por ti.
Y que esto no son Apologías al Llanero Solitario,
ni cuestiones del Superhéroe de a pie,
más bien son
unas reflexiones que surgen
al pensar sobre la tendencia que tiene-tenemos-tienen en buscar apoyo ante
lo dificil
y que si no está,
o te dejas caer de rodillas,
o te impones a tu naturaleza.
Y ya son demasiados años,
para llorar,
por que si son épocas jodidas, de repente me vea con la mano de visera al sol,
y un plan a largo plazo,
sin heridos, ni bajas permanentes,
ni daños colaterales.
Perdona que entre así, pero me me gusta como escribes. No sé cómo definir qué me gusta, simplemente me siento identificada con la forma de expresarte y me has recordado cómo soy yo.
ResponderEliminar¡Gracias por compartir tus palabras!